pan de harina con granos de trigo malteado nueces y miel

Delicioso pan de masa madre con arándanos, nueces y miel: la receta más buscada

En este artículo te enseñaremos a hacer un delicioso pan de arándanos, nueces y miel utilizando masa madre. Esta receta es perfecta para disfrutar en casa y tiene una textura y sabor increíbles. Si eres amante de la repostería casera, no te puedes perder esta receta. Te invitamos a seguir leyendo para conocer todos los detalles de este delicioso pan.

Preparación de la masa madre

La primera versión de este pan la hicimos con levadura comercial, pero en esta ocasión usaremos masa madre. Para prepararla, alimentaremos la masa madre durante unos días para activarla. La proporción recomendada es 2 partes de masa madre, 2 partes de harina y 1 parte de agua. Mezcla el agua con la masa madre alimentada y luego agrega la harina, asegurándote de que no queden grumos. Deja reposar la masa hasta que duplique su tamaño y esté llena de burbujas.

Crea tu masa madre activa usando la proporción de 2 partes de masa madre, 2 partes de harina y 1 parte de agua.

Autólisis

El siguiente paso es realizar la autólisis, que consiste en mezclar las harinas con el agua. En este caso, también agregaremos miel para darle un toque de dulzura al pan. Mezcla el 80% del agua con el 20% de miel y luego agrégalo a la mezcla de harinas. Remueve bien hasta que no queden grumos. Cubre la masa y déjala reposar durante aproximadamente 45 minutos.

Preparación final de la masa

Una vez que la masa madre esté lista, dilúyela en los ingredientes húmedos. Comienza agregando el 10% del agua total y el 40% de miel. Mezcla durante unos segundos y luego agrega la masa madre. Es recomendable preparar un 20% más de masa madre de lo necesario. La masa debe tener una textura densa y aireada.

Asegúrate de diluir la masa madre en los ingredientes húmedos para obtener el mejor resultado.

Horneado

Una vez que la masa esté lista, colócala en un recipiente para hornear previamente engrasado. Marca la masa con un cuchillo y déjala reposar durante 4 horas aproximadamente, hasta que haya duplicado su tamaño. Luego, lleva el recipiente al horno precalentado a 180°C durante 30-40 minutos o hasta que el pan esté dorado y cocido por dentro.

Consejos para hacer postres caseros

Si eres amante de la repostería y te gusta hacer postres caseros, te daré algunos consejos para que tus recetas sean aún más deliciosas. La clave está en seguir las proporciones adecuadas para evitar que tus postres se vuelvan ácidos y para que estén listos más rápido.

Removemos para diluir la masa madre.

Cuando estés realizando una receta con masa madre, es importante diluirla adecuadamente para obtener mejores resultados. Remueve bien la masa para que se mezcle de manera uniforme.

El autolis mejora la consistencia de la masa.

El autolis es una técnica que consiste en mezclar la harina con el agua antes de incorporar los demás ingredientes. Esto ayudará a que tu masa tenga una mejor consistencia y absorba los líquidos de manera más eficiente.

Amasado: la clave del éxito.

El amasado es una parte fundamental en la realización de cualquier postre casero. Para obtener una masa perfecta, todo está en la técnica. Toma tu tiempo para amasar correctamente y verás cómo tus postres mejorarán en textura y sabor.

El amasado francés, la técnica definitiva.

Si tienes una máquina amasadora, puedes utilizarla para facilitar el proceso. Sin embargo, si prefieres hacerlo a mano, el amasado francés es una técnica tradicional que te dará excelentes resultados. Sigue las instrucciones en este video para lograrlo de manera correcta.

La importancia de la sal y los líquidos.

La sal y los líquidos son ingredientes clave en cualquier receta de repostería. Asegúrate de integrarlos correctamente en tu masa para obtener un sabor balanceado y una textura perfecta.

El reposo, un paso esencial.

Después de amasar y mezclar todos los ingredientes, es importante dejar reposar la masa. Esto permitirá que los sabores se integren y que la masa adquiera la consistencia adecuada. Recuerda encontrar un lugar cálido para que el reposo sea óptimo.

Sigue estos consejos y pronto te convertirás en un experto en la repostería casera. No olvides probar diferentes recetas y experimentar con nuevos sabores. ¡Disfruta de tus deliciosos postres caseros!

Preparación de un pan con arándanos y nueces

Introducción

En este blog te vamos a enseñar a preparar un delicioso pan con arándanos y nueces. Siguiendo estos sencillos pasos, podrás disfrutar de un postre casero y delicioso. ¡Comencemos!

Preparación de los ingredientes

Comenzaremos preparando los arándanos y las nueces. Para hidratar los arándanos, los sumergiremos en agua tibia entre 35 y 40 grados Celsius. Por otro lado, tostaremos las nueces en el horno a 180 grados Celsius, volteándolas cada minuto para evitar que se quemen.

Preparación de la masa

Una vez listos los ingredientes, procederemos a hacer la masa del pan. Para ello, estiraremos la masa desde el centro hacia los extremos, siempre manteniendo nuestras manos húmedas. Luego, agregaremos los arándanos y las nueces de forma pareja y cerraremos la masa.

Fermentación de la masa

Dejaremos reposar la masa durante 25-30 minutos, realizando los pliegues cada vez para fortalecerla y hacerla más elástica. Es importante fermentar la masa en un lugar cálido de unos 26 grados Celsius para un mejor resultado.

Segundo estiramiento y plegado

Luego de reposar la masa, realizaremos nuevamente los pliegues en los cuatro costados, cubriéndola y dejándola reposar por otros 25 minutos.

Finalización y horneado

Después del segundo reposo, realizaremos el último estiramiento y plegado de la masa. A continuación, cubriremos la masa y la dejaremos reposar hasta que alcance el 70% de referencia del vasito. Durante este proceso, es importante revisar la masa cada media hora para asegurarnos de que esté fermentando correctamente. Una vez alcanzado el punto de referencia, espolvorearemos harina en la superficie, que luego se convertirá en la corteza del pan.

Conclusión

¡Enhorabuena! Ahora estás listo para disfrutar de un delicioso pan con arándanos y nueces. Sigue estos sencillos pasos y sorprende a tus amigos y familiares con tus habilidades de repostería casera. ¡Buen provecho!

Preparación de la masa

Enharinamos la paleta con la que extraeremos la masa y la despegamos. Dale su tiempo para que repose.

Ahora, en harina tus manos y trae los extremos más allá del centro. Presiona un poco con el pulgar para sellar y continúa hasta completar el círculo. Recuerda levantar cada vez porque uso muy poca harina.

Listo, volteamos boleamos y vamos a dejarla reposar. Con un poco de harina, la colocamos, la cubrimos y la dejamos reposar durante unos 20 minutos. Si tienes que moverla de sitio, puedes ponerla sobre una tabla.

Formado de la masa

Enharinemos nuestro banetón. Yo uso esta tela quirúrgica que es de lo mejor. Asegúrate de tener un mesón, una espátula y manos enharinadas. Trae tu masa y voltéala.

Si quieres un pan redondo porque vas a usar una ensaladera o banetón redondo, haz lo mismo que hicimos durante el formado. Esta vez, voy a formar de esta manera:

Estiramos un poco, manipula con cuidado para no desgastificar mucho, dobla las esquinas superiores hacia el centro y forma un trapecio. Enrolla con manos estiradas y presiona. Para sellar, empuja la masa con el pulgar y golpea con la palma de la mano. Si vas a golpear con la derecha, empieza por la derecha.

Llevamos la masa al banetón con la costura hacia arriba. Cubrimos con un poco de harina y dejamos reposar por otros 15 minutos. Luego, la llevamos al refrigerador por unas 12 o 13 horas a 4 o 3 grados Celsius.

Horneado

Antes de sacar la masa del refrigerador, ponemos a precalentar el horno. Colocamos la piedra o bandeja y debajo colocamos un sartén o algo en lo que podamos verter un poco de agua hirviendo. También puedes colocar una olla en caso de querer usar dos.

Pon a hervir un poco de agua.

Sacamos la masa del refrigerador y la volteemos sobre el papel para hornear y lo preparamos para el horneado. Si quieres, haz una sola línea. Yo voy a hacer dos para dar una forma alternativa. Simplemente, trazas una Y y regresas un tercio para greñar nuevamente. Greñamos con un poco de profundidad y un ángulo de esta forma. Hazlo rápidamente y con firmeza.

Vamos al horno. Introducimos la masa y colocamos una bandeja en la parte de arriba. Colocamos algunos hielos al lado de la masa y ponemos el agua hirviendo en el sartén. Luego, cerramos rápidamente y dejamos la temperatura en 230 grados Celsius o 446 grados Fahrenheit y horneamos con vapor por 12 minutos.

Después de los 12 minutos, sacamos todo el vapor y dejamos la bandejita del hielo y el sartén de la parte inferior. Bajamos la temperatura a 220 grados Celsius o 428 grados Fahrenheit y horneamos por entre...

Tiempo de cocción y reposo

15 y 18 minutos (va a depender de tu horno). Yo lo giro a la mitad para emparejar la cocción. Recuerda que esta masa tiene miel, así que se oscurece muy rápido. ¡Wow! Mira ese color rojizo que resalta el trabajo de la miel. Vamos a dejarlo reposar sobre rejilla por una hora.

Textura y sabor del pan

La corteza queda crujiente y delgada, producto del vapor. Una amiga con bonito alveolado, suave y cremosa, gracias a la buena hidratación y a todo el cariño que pusimos en el desierto. Este sigue siendo uno de los panes preferidos de la familia y la masa madre le da un valor nutricional extra.

Conclusión y consulta

Esperamos que te animes a hacerlo. Recuerda, puedes dejarnos tus consultas y comentarios, que con gusto responderemos. Si te gustó el artículo, danos un like y anímate a compartirlo. Por favor, suscríbete al sitio si no lo has hecho aún y mantente al tanto de las últimas publicaciones.

Cuídate mucho y hasta la próxima.

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