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Consejos para hacer postres caseros

Por qué se acercan a la Fuente madre mía, la cantidad de bicis que hay. (Nota: es verano). Y aquí unos pedazos motos que flipa. Siempre tenemos que ir por allí o vamos a comprar primero el pescado. Sí, mejor a la vuelta. Y no podemos mucho peso porque no tenemos carro normalmente. Siempre vengo con el carro de la compra. Estas son como las que tenía yo el año pasado, muy bonito.

Mira la tienda está hippie, se llama hippie. Qué bien huele esto. Jessica, mira los. Quiero grabar un postecito aquí de una casa que hacen mermeladas caseras y a ver cuánto valen y compro una si no sale muy caro porque claro, no sé tres euros, bueno no está mal, está bien. No mira, tiene muñequitos por tres euros también que son muy guays. Me encantan los tótem estos de figuras y tiene aquí la hucha. Y hay un código para pagar con la tarjeta. A ver, la Barber cereza, vamos a una de cereza yo creo. Aunque está de melocotón, ah, es ciruela. No, por este color que tiene. Ay, no sé, si ciruela voy a ciruela que creo que es más difícil de encontrar de cereza. También me apetece, me voy a ciruela. Por leche fresca, un negocio mejor que el tuyo. Vamos tomando un zumito, he cogido huevos que a pesar de tener cuatro gallinas ponedoras no nos llega igual. Hago natillas hoy. Está regando el vecino. Está de vacaciones, está regando su hierbabuena y sus cosas. Está haciendo mucho calor, hemos regado todo este todo fresquito. Hecho súper limpieza, limpia los suelos. Mojó la moto, no la mojes. Me ha regalado a mí también. Esto está mejor, no se nota pero estás bañando. Sí, la mano, muy bien. Me llena esta regadera para regar fuera. Están secas, secas. Vamos con clima de España. En cuanto al huevo, hoy solo hay dos. Están ahí al fondo. No llego por la puerta y ha venido a vivir con su pistola y contraatacas a pistola. Dispara fuerte, sigue lejos. Estás mojando las gallinas, pobres a las gallinas que no les da el sol ya. Bueno, decir que estaba hirviendo la leche que fui a comprar ayer y voy a hacer yogures. Saca un litro, voy a medir a la temperatura a ver cómo está. Le voy a echar este yogur líquido porque no tengo yogures. Ahora tiene que estar la leche, 40-45, tampoco caliente todavía. Voy a poner un vasito de yogur para mezclar con la leche. Suelo hacer un litro, creo que es, que me vale para los seis botes que tengo que tenía 7 y he perdido uno. No sé si quizá lo han roto porque no lo he vuelto a ver. Entonces le echo un vasito de yogurt sería por un litro 200 para los siete botes que venía en la yogurtera. Pero como me.

Preparación de natillas caseras

Falta un bote. Pues hago un litro. Está un poco lleno, esto. Ah, no os he dicho que me dio la temperatura. Tiene que estar a 45 grados, por ahí cacharro y va súper bien para esto de la leche. 48. No pasa nada. Voy a batirlo bien al ser este un yogur líquido, es más fácil de mezclar. Porque el otro, que es más sólido, hay que batirlo mejor para que no queden grumos. Aunque luego queda todo sólido y no se nota cuando cuaja de agua. Quiere que vaya a correr. Espera, bebé, que meto los yogures y ya está separado un vaso para poder mezclarlo bien. Que estaba muy lleno y este lo he hecho aquí, me queda aquí narizón.

Ingredientes de las natillas caseras

Bueno, estoy hirviendo leche y he separado aquí un litro para hacer natillas. Le voy a echar una cascada de limón que tengo aquí, y una ramita de canela. Voy a echarle un sobre de azúcar vainillado. Le vamos a echar 150 gramos de azúcar por cada litro y dos cucharadas de maicena. Y voy a separar también las yemas de 8 huevos. Bueno, le voy a echar primero el azúcar. Pero antes de empezar a espesarlo, le tengo que quitar la piel del limón que está por ahí. Mirar la yema de mis gallinas, es esta, amarilla de medio. No sé por qué tiene otro color, qué comerán otra cosa me imagino. Voy a mezclar la maicena con las yemas, y así luego lo voy echando al huevo poco a poco. Lo voy a batir aquí con un tenedor. Cómo que hambre, cómo si ya hambre de agua. Dice hambre también, muy gracioso. No, mi chica me dijo que para hacer la bechamel que lo mezclaría todo en frío. No sé si con esto será lo mismo, porque es también leche con harina y que así nos hacían grumos. No sé, su boca con la batidora igual, así, poco a poco, y voy mezclando para que no se me cuaje el huevo. Aunque tengo el fuego apagado, ahora lo encenderé para que la maicena sea, pero voy a ponerlo bajito para que no se me pegue, para que espese y ya está. Así que estoy sudando que hace calor en Bélgica y estar aquí al fuego conoces a mí 500 años después. Empieza a hervir un poquito, sí, bastante. Le falta espesor. Espera unos 5 minutos al enfriar, espesa más, espesa más todavía. Pero un poquito sí, que tiene que espesar, no quedarse tan líquido. Con las yemas, que más o sea las claras, voy a hacer una mousse de chocolate. Normal que ha venido rasito a ayudarme porque si no se queman fue algo muy, muy fuerte. Luego, que está aquí, está. Si yo no digo que está, no está. Pero falta otro, falta otro cazo con la galleta. Oye.

Hoy traemos un artículo lleno de consejos para hacer postres caseros deliciosos. Si eres un amante de la repostería, seguro que te encantará. ¡Sigue leyendo!

Mousse de chocolate rápida

Vamos a empezar con una receta de mousse de chocolate rápida y fácil de hacer. Hacer una mousse de chocolate casera es una excelente opción para aprovechar las claras que te han sobrado de otra preparación. En este caso, utilizaremos ocho claras de huevo.

Comienza montando las claras a punto de nieve. Añade tres cucharadas de azúcar mientras sigues batiendo. En otro recipiente, mezcla cacao en polvo, Nata líquida y azúcar glas. Calienta la mezcla a baño maría hasta que se disuelva y se forme una crema espesa. Luego, añade poco a poco la crema a las claras montadas, con movimientos envolventes para que no pierdan volumen.

La mousse de chocolate rápida está lista para disfrutar. Consérvala en la nevera durante unas horas para que adquiera una consistencia más firme.

Cómo montar la nata correctamente

La nata montada es un ingrediente esencial en muchos postres y tartas. Aprender a montarla correctamente es fundamental para obtener un resultado perfecto.

Preparación de la nata

Montar la nata es un proceso sencillo pero que requiere ciertos cuidados. Primero debes asegurarte de tener una nata fría, ya que esto facilita su montado. También es recomendable usar un recipiente y unas varillas frías.

Luego, vierte la nata en el recipiente frío y comienza a batir enérgicamente con las varillas. Es importante batir en movimientos circulares y constantes, sin detenerte.

A medida que la nata va tomando volumen, puedes añadir azúcar en forma de lluvia. Esto le dará un sabor dulce y ayudará a estabilizarla. Continúa batiendo hasta obtener la consistencia deseada.

Errores comunes

Muchas personas tienen dificultades al montar la nata debido a algunos errores comunes. No batir suficiente tiempo puede hacer que la nata no tenga la consistencia adecuada. Debes batir hasta que quede firme y tenga una textura suave y esponjosa.

Otro error frecuente es batir demasiado la nata, lo que puede causar que se corte y pierda su textura cremosa. Es importante observarla mientras la bates y detenerte en el momento justo.

Consejos adicionales

Es recomendable utilizar nata con un alto contenido de grasa, ya que esto facilita su montado. Además, es importante utilizar utensilios limpios y secos para evitar cualquier tipo de contaminación.

No olvides que la nata montada debe refrigerarse después de ser preparada, ya que esto ayuda a mantener su forma y textura.

Montar la nata correctamente es clave para obtener un resultado perfecto en tus postres caseros. Sigue estos consejos y disfruta de una nata suave y cremosa en tus tartas y postres favoritos.

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